Platicamos con la artista visual sonorense Inés Cázares Sánchez ganadora del Festival Internacional de la Imagen 2025, una creadora que explora en su obra la persistencia y materialidad de los objetos, las historias y los cuerpos.
“La violencia es un componente esencial en mis proyectos, un tema recurrente que atraviesa y deja marcas. Trabajo desde lo familiar, ese lugar aparentemente seguro en el que se gestan certezas y se invisibilizan incertidumbres”.
Según sus propias palabras la escritura “es el hilo que entreteje sus búsquedas”. Tiene como interés último la fotografía y su condición de testigo. Se ha desempeñado como guía, laboratorista, docente y archivista de acervos fotográficos.
Uno de sus proyectos más destacados es “Venado, Casa, Óvalo”, con el cual ganó el Festival Internacional de la Imagen en 2025, trabajo para el que se inspiró en su historia familiar.
“Mi bisabuela Elena fue una mujer que vivió al margen de las convenciones de su tiempo. Cazadora, trabajadora sexual y madre, se negó a aceptar la obligación de ser únicamente la que cuida y cría, desafiando las expectativas de su rol. Esta postura de resistencia le valió el rechazo de su descendencia por generaciones”.
“A partir de esa herida, emprendí una búsqueda sobre esta historia proscrita que se ha silenciado entre las mujeres de mi familia La sororidad, la maternidad, las cargas sociales y la falta de libertad fueron temas de los que nunca se habló, pero que profundamente marcaron la vida de todas”.
“El derecho a reescribir la propia historia, a revalorizar la diversidad de experiencias y a desafiar las narrativas dominantes que han intentado subyugar a las mujeres al silencio y la sumisión es la intención de mi obra. Al reflexionar sobre esta historia no contada, busco darle visibilidad y transformar el dolor heredado en un acto de amor propio”. Para ver mas de su trabajo https://www.instagram.com/inesylasombra/
