En esta muestra el fotógrafo Oswaldo Ramírez nos ofrece un acercamiento a su trabajo documentando a las autodefensas ciudadanas en Michoacán. El conflicto armado escaló rápidamente a partir de su aparición en 2013 en un estado que es de los mayores productores de marihuana y metanfetaminas en el país, ademas de ser un punto estratégico para el tráfico de drogas. En este contexto, el registro fotográfico de Oswaldo Ramírez narra desde primera fila la violencia en la llamada tierra caliente.
¿De dónde eres originario y donde radicas actualmente?
Soy originario de la Ciudad de México y la serie es del 2014 en Michoacan.
¿Cuál fue la situación más critica que tú recuerdas de esa cobertura y si alguna vez estuviste en peligro como lograste salir?
Por fortuna nunca estuve en riesgo aunque el peligro en ese tipo de cobertura siempre es latente, de muy alto riesgo, muy distinto a una marcha o una protesta por más violenta que sea. El desgaste emocional es mucho.
¿Que protocolos seguías al entrar en zonas controladas por autodefensas o grupos criminales?
Contactar a los líderes e informar a que vas y para quien trabajas, en mi caso fue mi primera cobertura como freelance. En el inicio del conflicto había cierto acceso, les interesaba que hubiera medios nacionales e internacionales.
¿Como cambia tu visión del periodismo tras cubrir este conflicto?
Mi visión no ha cambiado mucho de lo que es el periodismo, trabajando para algún medio o como freelance. Siempre ver a gente armada sean civiles o militares es muy visual y como consecuencia vende o “es nota”, después ya no les interesa demasiado. Cada medio tiene sus intereses particulares y en base a ello sus criterios editoriales. Cada vez más se rigen más por intereses económicos que periodísticos y en la actualidad parece que todo gira al contenido de redes sociales, su inmediatez y poco rigor en el trabajo con tal de ganar tráfico en la red. Para conocer mas de su trabajo visita sus redes https://www.instagram.com/waldor/
